Mundo ficciónIniciar sesiónMe subo en el coche. Apoyo la frente sobre el volante mientras lloro.
La tristeza, ese sentimiento que ataca en partes iguales al corazón y al cerebro. Puede llegar a ser físico, hasta provocar que tengas que colocar tu mano sobre el pecho para mitigar ese dolor.
No quiero irme. No quiero volver. Introduzco la llave en el contacto intentando calmarme un poco y la giro hasta que escucho rugir el motor.
Al levantar la vista Ian está delante del coche, tiene las manos apoyadas







