Sabía que Damian no estaba nada contento con nuestra salida esta noche, pero no había mucho que podía hacer.
Tenía que confiar en nosotras y nuestra promesa de portarnos bien. Llegamos al nigth club y rápidamente nos dejan pasar al Paula enseñarle su tarjeta VIP.
Este lugar me traía recuerdos gratos de todo lo que había pasado esa noche con mi hombre y lo bien que la pasamos.
Vaya mierda que era el destino de juntarnos de tal manera sin saber lo que nos esperaba.
Paula regresa a la mesa con