Rosalin salió a trabajar esa mañana en su auto. Iba tarde. Se levantó varias veces al baño. Su embarazo ya tenía 5 meses. No había dormido bien. Por alguna extraña razón había estado soñando con Evelin y se prometió que la llamaría esa tarde. La conexión entre ella y su hermana gemela era muy rara, pero era real. Estaban conectadas incluso, así no se dieran cuenta. La prueba más contundente era que habían quedado embarazadas con sólo unos meses de diferencia.
-¡Cosas de gemelas! – Se dijo Rosal