Oliver Lee
Al despertar mi cabeza me da fuertes punzadas que me obligan a quedarme quieto el suave colchón, es como si tuviera una resaca lo cual es imposible dado a que no soy un humano y nunca me emborracharé.
—Mierda —me quejo llevando mis dedos hasta mi sien y obligando a mi cuerpo a sentarse, no he conseguido abrir mis ojos y agudizar mis sentidos es sentir que mil agujas muy afiladas atraviesan mi cerebro.
—Sigue siendo el mismo quejumbroso —esa voz delicada me obliga a entrecerrar mis oj