punto de vista: Catherine
Llegamos al puesto de observación oriental en menos de diez minutos. El viento que venía del río atravesó mi chaqueta y arrastró el lejano olor de la tierra recién removida, de una concentración de lobos y de algo aún más frío oculto debajo que hizo que las partes recién despertadas de mi linaje retrocedieran con rechazo. Debajo de la cresta, las columnas del sur avanzaban en líneas disciplinadas. Estandartes oscuros ondeaban sobre ellas con el viento de la tarde. La c