Mundo ficciónIniciar sesión—¿A qué tienes miedo? —le pregunto—. Este hombre ya no tiene poder sobre ti —sostuvo su mentón con delicadeza—. Ha hecho tantas cosas aberrantes, que ni tú lo sabrías mi Leona.
—Ella es mía —murmuro el hombre atado—. Desde siempre fue mía, mía, mía. Yo conocí su cuerpo primero, me lo regalo, era…
—¡Cálle







