Mundo de ficçãoIniciar sessãoHelena se quedó dormida. Al día siguiente se despertó otra vez con dolor de cabeza, se levantó, duchó, se vistió con un jean y un top corto sin mangas, llevando encima un abrigo, pero abierto. Así que para evitar encontrarse con la mujer esa otra vez, esperaría hasta última hora.
Siendo casi las siete de la mañana, tocan la puerta, al levantarse y abrir, lo observa ahí de pie en el umbral de la misma y con un rostro de pocos amigos, además de una mirada implaca







