Capítulo 10 Perdida.
Florencia.
Me estaba costando respirar, sentía que me Asfixiaba, no, no me iba a quedar aquí, no lo soportaba. Leonardo me acababa de despreciar, tanto me juro amor y que era lo más importante para él y ahora solo se marcha con ellas.
Lo único que tuve que hacer fue tomar mi bolso y abrir la gran ventana de la habitación, ahora me encontraba exactamente como Amara aquel día caminando sin rumbo por el bosque, llorando como solo una mujer traicionada lo hace, y eso me recordó que tengo amigas. Pen