-Duncan debes estar extasiado, me enteré lo que ocurrió con tu hermana… En hora buena, felicidades, amigo…—Richart hablo con aquella caracteriza sonrisa suya, mientras Duncan se mostró un poco avergonzado, pero de igual manera le sonrió al príncipe, aquel que conocíamos desde que éramos muy niños.
—La verdad es que le debo todo a un ángel, uno que me ayudo a llegar justo a tiempo y al que le debo más de lo que imaginan, ahora puedo decir que he cumplido la promesa que él había hecho a mis padr