—Allí está un conejo, es lindo y tiene bigotes muy grandes…--ella había sonreído ante mis palabras, en lo que note como de inmediato frunció el ceño y negó llena de una risa cantarina.
—No… Eso no es verdad, no puedes mentir, no veo aquello, estás mintiendo…--otra risa de su parte, en lo que yo me preguntaba de qué trataba aquello, Brihana y yo juntas, las dos reímos juntas y hablamos como si nada, las dos observamos el cielo, mientras yo observaba todo desde la distancia junto al dios del sol,