Quería intentar sondear a Raúl y preguntarle qué intención tenía al pedirme que hiciera esto.
Así que, con algo de valentía, le dije: —Raúl, si logro embarazar a mi cuñada, ¿significa que tendré que mudarme de la casa después?
La mirada de Raúl se tornó en ese momento nerviosa, y su sonrisa se volvió un poco forzada: —¿Por qué me preguntas eso?
En ese instante, me di cuenta de que algo no estaba bien.
—¿Raúl, acaso planeas que, después de ayudar a mi cuñada a quedar embarazada, me dejes de lado