Este era el elegido.
Sencillo, elegante, perfecto. Ni demasiado formal, ni demasiado casual. Justo lo necesario.
"Estás hermosa", dijo Sofía suavemente.
"Rafael va a perder la cabeza cuando te vea con esto".
Compramos el vestido y pasamos a los zapatos, unos tacones sencillos color marfil que no