PUNTO DE VISTA DE BELÉN
Vivienne se quedó paralizada en el umbral, su rostro palideciendo al verme allí de pie.
Por un momento ninguna de las dos se movió. Solo nos miramos, con el peso de lo que había oído colgando entre nosotras como algo físico.
«Belén». Su voz estaba cuidadosamente controlada, pero oí el temblor debajo. «¿Cuánto tiempo llevas ahí parada?»
«El suficiente». Mi voz salió más firme de lo que me sentía.
Miró por el pasillo, comprobando si había alguien más. «No aquí. Ven conmigo