Domingo, al enterarse de la píldora de verdadera esencia y el misterioso presidente de Vitalis Farmacéutica, regresó rápidamente de la empresa a la casa de la familia Ortiz, donde se encontró con el patriarca.
—Abuelo, supongo que ya has oído hablar sobre el misterioso presidente de Vitalis Farmacéutica y la píldora de verdadera esencia, ¿verdad?— preguntó Domingo con preocupación.
—Sí, ya lo sé—respondió el señor Ortiz.
—Domingo, ¿qué opinas al respecto?— señor Ortiz dio un sorbo tranquilo a su