Después de dejar el hotel, Christian y Lucía condujeron juntos hasta la subasta que se encontraba en el centro de la ciudad.
Esta subasta era la más grande de Valencia y la de mayor tamaño en las ciudades cercanas. Cada vez que se realizaba atraía a muchos magnates adinerados, celebridades y coleccionistas de arte.
Cuando Christian y Lucía llegaron, el amplio estacionamiento al aire libre ya estaba lleno de diversos automóviles de lujo, era una vista impresionante.
Siguiendo los procedimientos y