—¡Yo también estoy de acuerdo!— dijo Valenciano con una risa fría. —Puedes estar seguro de que te acompañaré hasta el final.
Después de eso, ambos regresaron a sus respectivos campamentos para organizar los detalles del duelo. Las reglas del enfrentamiento eran simples: cada lado enviaría a cinco personas para pelear uno a uno. El ganador continuaría defendiendo el escenario, mientras que el perdedor saldría, hasta que los cinco integrantes de uno de los bandos fueran derrotados, lo que signific