¡La conmoción que experimentaron fue indescriptible!
En ese momento, reinó un silencio sepulcral en la escena, sin el más mínimo sonido.
—¡Christian, eres increíble!— exclamó Isabel, la primera en reaccionar. Su rostro se puso rojo de emoción y sus ojos brillaban con asombro.
Aunque había presenciado varios enfrentamientos de Christian antes, nunca antes lo había visto desplegar habilidades tan impresionantes, superando con creces sus expectativas.
Lo que era aún más importante, siempre había