—Jaja...
Fernando no pudo contener la risa al escuchar eso.
—¿Por qué te ríes, Fernando?— Daniel lo miró con una expresión fría y sus ojos estaban llenos de una mirada asesina.
Aunque esta vez María le había causado más daño, María seguía siendo su nuera y la madre de su nieto. Desde la perspectiva de los intereses de la familia, la persona a quien Daniel odiaba más era Fernando, creyendo que Fernando había seducido a María con palabras engañosas.
—Viejo, me río de tu estupidez—dijo Fernando con