Pero al ver la actitud de David hacia Christian, como si Christian fuera el principal, ella no podía entender cómo sucedía eso. Solo podía especular en secreto que tal vez se debía a la naturaleza amigable de David. Aparte de eso, no podía pensar en ninguna otra posibilidad.
—Christian, el contrato ya está firmado, volvamos—dijo Paula.
—No te apures, estuvieron ocupadas hablando solo de trabajo y aún no hemos comido—respondió Christian.
—Podemos regresar después de comer, no hay prisa—dijo Paula