—¡Bien, muy bien!
—¡Chico, tú te lo has buscado!
—Si quieres morir, ¡te ayudaré con eso! —El Quinto Protector se rio con ira.
Entonces, dejó de perder el tiempo con Christian. Con un gesto de su mano, cargó hacia Christian con una fuerza desenfrenada y poderosa.
—¡Perfecto! —Christian gruñó fríamente.
Avanzó un paso, avanzando en lugar de retroceder, lanzando un puñetazo con una fuerza incomparable y feroz hacia el ataque del Quinto Protector.
—¿Intentas usar los mismos trucos otra vez?
—¡Chico,