—Está decidido, entonces.
—Si no tienen objeciones, pueden partir hacia el Grupo Dragón de Guerra en el Oeste.
Nepomuceno sentenció con determinación.
—En realidad, no estamos de acuerdo.
Leoncio, Emiliano y Melchor abrieron la boca, querían hablar pero se contuvieron.
Debido a que Christian era un miembro por relación y además muy joven, los tres temían que su capacidad fuera insuficiente y no querían que Christian asumiera el papel de líder y diera órdenes al azar.
Sin embargo, Nepomuceno era