—¡No!
—¡No cambié ninguna crema antiarrugas, y mucho menos saboteé a Grupo Artístico!
—¡Christian, no difames así!
Al ver que se ganó la ira de todos, el periodista se puso rojo y negó rápidamente, rechazando firmemente aceptar la acusación.
—Adrián, saca lo que tiene en los bolsillos y muéstralo a todos —ordenó Christian con voz fría.
—¡Entendido! —Adrián asintió y pronto sacó la botella de crema antiarrugas del bolsillo del periodista.
—Así es como es.
Al ver esta escena, todos en la multitud