Amalio, acompañado de sus secuaces, irrumpió audazmente en el vestíbulo de servicio de Grupo Artístico.
En ese momento, Carmen ya había recibido el informe de la seguridad, y ella junto a Leocadia, Clara, y el guardaespaldas de Leocadia, Aurelio, llegaron apresuradamente para verificar la situación.
Ambas partes se encontraron justo en el vestíbulo.
—¿Quiénes son ustedes?
—¿Por qué irrumpen con fuerza en nuestra empresa? —Carmen reprendió con disgusto, sin entender las intenciones de Amalio y su