En las afueras de Grupo Artístico.
Un lujoso y elegante automóvil negro se acercó y se detuvo.
Acto seguido, la puerta se abrió y Amalio, con arrogancia y altivez, salió del vehículo.
A sus espaldas, lo seguían dos imponentes guardias de la familia Báez, mostrando un gran despliegue.
—Por favor, deténganse los tres.
—¿Puedo preguntar qué asuntos los traen a Grupo Artístico?
Amalio, acompañado por los dos guardias de la familia Báez, fue detenido en la entrada por dos guardias de seguridad vestid