Al oír estas palabras, todos en la sala quedaron impactados.
Antes, cuando Benicio recibió la noticia, se apresuró a dirigirse a la casa de la familia Rivera con dos protectores, sin tener tiempo de informar a Galileo, y además consideró que un asunto tan menor no requería alertar a su padre Galileo.
En resumen, ni Galileo ni nadie presente estaba al tanto de esta situación.
Solo hasta escuchar el informe del protector, se dieron cuenta de que no solo Eustaquio y la familia Barquero habían fraca