—Christian, gracias.
—Esta vez, te doy las gracias. Si no fuera por ti, tal vez habría terminado con esta falsificación en mis manos —dijo Hilario agradecido.
Antes, lamentaba haber traído a Christian, que no sabía nada sobre el asunto, pero ahora se alegraba profundamente de haber buscado la ayuda de Christian esta vez.
Christian demostró ser de gran utilidad en el momento crítico.
—Hilario, no tienes que agradecer. Somos amigos, y esto es lo que debía hacer —dijo Christian sonriendo.
—Jajaja,