—¡Esto es imposible! —al ver esta escena, todos en la sala quedaron completamente atónitos.
Uno tras otro, miraban a Christian en el escenario, frotándose los ojos incrédulos, como si no pudieran confiar en lo que estaban viendo. Vieron claramente cuando Anselmo golpeó a Christian con su palma. Al principio, pensaron que Christian estaba condenado sin remedio, pero ahora, lo inimaginable había ocurrido. Christian no solo estaba ileso, sino que también había desplegado un poder asombroso y derro