—Gonzalo, estás elogiándome demasiado. Solo tuve suerte —dijo Christian con una sonrisa tranquila.
Desde que su habilidad en alquimia había avanzado a la etapa intermedia de la fundación, su verdadera fuerza ahora estaba al borde del Semi-Rey de Batalla. Gonzalo no estaba equivocado en lo que dijo, y Christian no lo negó.
—Por suerte, no actuamos impulsivamente —suspiraron aliviados los jóvenes de las familias nobles que lo rodeaban. Después de presenciar la impresionante fortaleza de Christian,