Su mente siempre había sido serena y firme, pero ahora su expresión revelaba emoción y alegría.
—Pedro, estás exagerando. No necesito ninguna recompensa. Lo único que quiero es que el Grupo Dragón de Guerra anule el castigo en mi contra, eso es suficiente —dijo apresuradamente Christian.
—¿Anular el castigo?
—Me temo que eso no es posible.
Pedro reflexionó por un momento y luego negó con la cabeza.
—¿Por qué?
Christian se sorprendió y no podía creer lo que estaba escuchando.
Había invertido tant