Nunca habrían soñado que Christian no solo no murió a manos de Fernando, sino que también logró herir gravemente a Fernando con un solo golpe. El asombro que sintieron al ver cómo Christian derrotaba a alguien con la increíble fuerza de Fernando, quien ya había alcanzado el nivel de Rey de Batalla, era indescriptible.
Al siguiente instante, la sala quedó en silencio total, sumida en un extraño y misterioso sosiego. Incluso el señor Benítez y el señor Ortiz, que estaban en medio de un enfrentamie