Esa noche, Amanda no pudo conciliar el sueño. En su escritorio estuvo todo el tiempo organizando las pruebas de la infidelidad de Lucas. Carla había investigado una parte, pero su investigación no era completa, aún necesitaba la ayuda de Jorge para profundizar en el asunto y unir algunos cabos sueltos. Trabajó hasta que la vista se le nubló, y comenzó a sentir mareo por el hambre.
No había cenado nada, y tras tantas horas sin comer, tenía sus tripas pegadas. Bajó para buscar algo de comer, sin