Estas palabras resonaron en el corazón de Lucas. No solo Viviana sentía que ya no conocía a Amanda, él también pensaba lo mismo. Ambos sentían que nunca la habían entendido realmente.
Durante esos tres años, la Amanda que él veía como dócil y virtuosa no era más que la versión que ella quería que él viera.
Siempre había pensado que durante esos tres años había tenido a Amanda en la palma de su mano, manipulándola. Pero ahora, parecía que era Amanda quien lo había estado jugando todo este tiempo.