— Si hoy yo fuera la que ofendiera a Viviana y Lucas me pidiera disculparme, aunque tuviera que arrodillarme, lo haría por el grupo, por ti —dijo Catalina con firmeza.
— Tranquila, si eso ocurriera, también te protegería. A mi gente los protegeré, aunque se me caiga el cielo encima por hacerlo.
Jorge no levantó ni un momento la mirada, lo dijo sin dudar.
El corazón de Catalina latía con fuerza. Estaba emocionada de ver cuánto significaba para su hermano.
Pero, ¿por qué esa mujer, Amanda, recibir