44. ¿Cuando despierte seguirás aquí?
Pasaron unos minutos en los que Gabriel lloró como nunca antes, sacando todo ese dolor que sentía por su abuela, por su padre, también por su madre, quién sufrió indirectamente la situación, y por ese pequeño, que siempre intentó ser suficiente para ver feliz a su familia.
—Ahora me siento culpable contigo —mencionó, poniéndose de pie.
—¿Conmigo? —preguntó Allie, sin entender y con el corazón acongojado, por haber visto a Gabriel romperse ante la cruda historia de Martha.
—Sí, fui injusto