Nel
—Madame, me dijeron que quería verme. —El jardinero, un hombre de mediana edad, con el rostro curtido por el sol y las manos marcadas por el trabajo duro, apareció en la puerta.
Nel le dedicó una sonrisa que no alcanzó sus ojos.
—Sí, Charles. Me informaron que encontraste una botella rota en los jardines. Quiero saber exactamente dónde y cómo la hallaste.
El hombre asintió, nervioso ante la intensidad de su patrona.
—Fue junto en el macetero que queda justo a la vista de la ventana de su ha