Capítulo 9.
En el pasado creía que no existia hombre mas perfecto que Raven Ashwood, con su sonrisa fingida que destella amabilidad, y esa expresión tan pulida que lo hace lucir perfecto.
Pero ahora comprendo que todo eso no es más que una triste fachada, y que en realidad Raven solo es… Un embustero cruel que jugó conmigo todo este tiempo.
Por lo que al verlo acercarse a mí, con su estúpida sonrisa fingida y esa tonta expresión en su rostro, yo me aparto rápidamente, mirándolo muy enfadada.
—¿Qué quieres?