Luego de aquel cruce de palabras que tuvo Sophia con el detective, fue hasta donde era esperada para prepararla para la boda; al llegar allí no podía sacar de su cabeza aquellas palabras que salieron de aquel hombre asegurando desdicha sobre su vida si continuaba al lado de Alessandro.
Unos cuantos minutos más tarde la tristeza desapareció de su rostro, sobre su cuerpo se encontraba aquel hermoso vestido blanco, con su gigante cola, sus ojos brillaban de la felicidad al estar cumpliendo uno de