Antes de finalizar todas las tareas que Sophia tenía pendiente, unos cuantos golpes a la puerta interrumpieron sus labores, exhalo con fuerza al pensar que se trataba de su hermana nuevamente.
—Adelante —dijo en un tono desalentador, la puerta se abrió e ingresó Daniele, de inmediato ajustó la puerta y fue directo a ella.
—Lamento ser inoportuno, pero hay asuntos que esperan de su presencia, el jefe siempre se encargaba y ahora en su ausencia no podemos tomar decisiones sin su consentimiento