Al despertar conectan sus miradas, Alessandro le brindó una leve sonrisa la cual fue correspondida con un beso.
—Buenos días amor mío —saludo Sophia en voz baja acariciando su mejilla con la mano.
—Buen día princesa —correspondió Alessandro.
—El día se ha hecho tarde y debo encargarme de varios asuntos en la empresa, si por mí fuera me quedaría el resto del día a tu lado acariciando tu cuerpo y disfrutando de tu compañía —dijo ella de manera coqueta.
—Antes de salir debo encargarme de unos cua