Capítulo 87 – un nuevo y aparentemente mejorado Dante.
Durante un par de segundos, Emma miró a su alrededor tratando de reconocer el sitio en el que estaba, ella se levantó de la cama y justo cuando iba a salir, vio a Dante que entraba en el cuarto.
–¡Emma! ¿Qué pasó? ¿Por qué gritabas? – preguntó agitado.
Ella no pudo responder, así que simplemente se echó a llorar mientras caía nuevamente en la cama.
–¿Te duele algo? ¿Necesitas que llame al médico? – él se agachó hacia ella, y le acarició el rostro con genuina preocupación, Emma se veía afectada,