Capítulo 78 – la peste junta en un solo lugar.
–¡Patrañas! – gritó Dante – seguramente estás diciendo eso para distraerme y poder quedarte esta noche nuevamente con ella, porque estoy seguro de que ustedes ayer estuvieron juntos, ¡Ambos creen que yo soy un idiota, y no lo voy a permitir! Mucho menos en mi propia cara o casa – los celos tenían completamente cegado a Dante, quien en ese momento se estaba planteando la idea de sacar a Mathew a patadas de su casa.
En su mente se proyectaban imágenes de Mathew y Emma juntos, acostados, desnudos