Capítulo 167 – perdóname por estar rota.
–Lo siento, yo tengo que irme de aquí – Emma intentó evadirlo, sin embargo, Dante no estaba dispuesto a dejarla ir, ya conocía perfectamente aquel comportamiento en la mujer y no iba a tolerarlo.
Para que la relación funcionara había muchas cosas que debían arreglar y poner en orden, porque entonces solo seguirían haciéndose más daño.
–No vas a irte – él la agarró de la muñeca, enseguida, fue hacia la puerta de la sala de juntas y cerró con pestillo, al mismo tiempo, bajó cada una de las persia