Capítulo 168 – por esa mujer vale la pena ir a la guerra.
Cuando Emma entró en la oficina de su esposo, Briana estaba sentada en la silla de Dante, girando de un lado a otro mientras se convencía a sí misma de que lo que estaba haciendo era lo correcto. Para una mujer tan orgullosa como Briana, aquello era sumamente complicado, ella no estaba acostumbrada a pedir perdón ni mucho menos, aunque la verdad, eso no era lo que estaba planeado hacer con Emma.
–Siéntate – Briana señaló la silla frente a ella.
Emma asintió con la cabeza y obedeció, tratando