Capítulo 137 – el ave fénix que renace.
Dos días después, con una orden judicial en sus manos, Emma fue junto a sus abogados y la policía de la ciudad a aquella casa en la que había vivido toda su infancia, esa que escondía secretos y guardaba los ruines pasos del hermano que prefirió el dinero antes que a su propia sangre.
–No tengo llaves, pero no creo que él vaya a abrir la puerta – soltó Emma.
La diligencia se estaba llevando a cabo muy temprano, Emma conocía a la perfección los horarios de Ezra, después de todo, tanto tiempo c