Capítulo 122 – lo mío es tuyo, y lo tuyo mío, amorcito.
Dante sacudió la cabeza, pero rápidamente se dio cuenta de que eso realmente estaba sucediendo, su esposa si estaba llevando a vivir a su casa a la misma mujer que se encargó de joderle la vida en el pasado, la misma de la que él creyó estar enamorado y con quien quiso compartir su vida. Definitivamente aquello no podía ser cierto, debía tratarse de una jodida pesadilla, aquella era la única explicación razonable que encontraba para todo aquel embrollo.
–Esa mujer no va a vivir aquí, ¡Sobre mis