Mundo ficciónIniciar sesiónÉl se llevó una mano a la cabeza y comenzó a rascarse y a tocar su cabello jugueteando con él. Se notaba que estaba un poco incómodo con la pregunta que le estaba haciendo. Esto sí que no lo vi venir. Resulta que es modesto el señor. Supongo que algo bueno tiene que tener, no todo pueden ser defectos.
– Sí, ese es mi apellido. Pensé que ya te habías dado cuenta desde ayer cuando nos reencontramos
– No, es que, para serte sincera, no recordaba tu nombre. Me siento un po







