La negociación.
Esa misma noche , Ana, en su silla de ruedas, se dirigió al salón privado del restaurante donde la esperaba Sebastián. El sonido de las ruedas resuenan en el suelo de mármol mientras se acerca llena de temores y con nerviosismo . La luz de las lámparas iluminan su rostro pálido pero decidido. A pesar de su situación, su mirada destila una mezcla de determinación y vulnerabilidad. Al entrar , allí , frente a ella está Sebastián Blackwood. Ella respira hondo intentando mostrarse segura. Durante un