Mundo ficciónIniciar sesiónEmma
Di tres golpes en el marco de la puerta del cuarto de mamá. Ella estaba sentada en la cama, leyendo unos papeles que seguro eran de la empresa.
—¿Puedo pasar? —le pregunté.
Levantó la mirada para verme y asintió con una sonrisa.
—Emma, es tu casa, no tienes que pedir permiso —me hizo saber.
—Bueno —dije simplemente, nerviosa por lo que iba a hacer.
Despu&eacut







