Mundo de ficçãoIniciar sessãoEmma
Lo vi meter la llave en la cerradura y luego abrir la puerta para permitirle primero el paso a los niños y a mí. Cuando cerró la puerta detrás de él se quedó observando la desordenada sala que habían dejado los policías y luego hizo un corto contacto de miradas conmigo.
—Guarden algo de ropa en sus mochilas, chicos —ordenó Aiden y los pequeños asintieron con la cabeza y desapa







