Capítulo 118: No una coincidencia.
— ¿Este es el hospital San Jorge? —
Maximiliano tuvo que contener y reprimir en lo hondo de su alma aquel gritó que amenazaba con escapar de su garganta. Aquel hombre frente a él la miró con curiosidad, tal y como si fuera su hermano mayor que había escapado del infierno solo para atormentarlo.
— Oh, lo siento, no quise importunarlo, no veo bien sin mis anteojos, los perdí está mañana y me dijeron que en el hospital San Jorge podía reponerlos. —
— Maximus… — musitó Maximiliano apenas sin voz.
J